10/11/2015

Beneficios de la danza del vientre en el embarazo. La práctica de esta técnica oriental aporta notables beneficios físicos y psicológicos.

Practicar la danza del vientre en el embarazo te hará sentirte mejor en el embarazo por los beneficios que te aportará. Estos son algunos de ellos:

Favorece la correcta alineación corporal. El trabajo con la percepción del equilibrio y los ejes corporales es propio de la danza oriental. Esto, además de favorecer una correcta alineación corporal que contribuye a reducir el dolor de espalda, imprime mayor seguridad en el movimiento y mejora la actitud de la gestante de cara al parto.

Mantiene el tono del suelo pélvico, a través de su conexión con los músculos abdominales, ya que éstos participan activamente en la mayoría de los ejercicios que se realizan durante las sesiones de danza del vientre.

Alivia los dolores de la zona lumbar. La práctica de esta danza enseña a utilizar los movimientos para que, en combinación con una respiración adecuada, se conviertan en una especie de automasaje que ayude a relajar las zonas sobrecargadas por la tensión.

Contribuye a relajar la pelvis. La mujer focaliza la atención en la capacidad de movimiento y elasticidad de su zona pélvica y esto le aporta mayor confianza, lo que le ayudará en el parto.

Mejora la percepción del propio cuerpo. Las verbalizaciones y visualizaciones dirigidas al vientre, pelvis y los genitales ayudan a armonizar el pensamiento y a valorar positivamente la percepción de estas zonas, cargadas en algunas ocasiones de connotaciones negativas por motivos culturales.

Ayuda a oxigenar y calmar al bebé. Los movimientos de la danza oriental se combinan con un trabajo atento de respiración consciente, con lo que calman al bebé y mejoran su oxigenación dentro del vientre materno.

Aumenta la paciencia y relaja. El ritmo lento con el que se van desarrollando los ejercicios durante la clase ayuda a trabajar la calma y la paciencia, actitudes fundamentales no sólo para el embarazo, sino también para el parto y la crianza del bebé.

Mejora el estado de ánimo. Permite a la gestante seguir sintiéndose bella y femenina en medio de todo el proceso de cambios físicos y emocionales en el que se encuentra, con lo que mejora el estado de ánimo en general y potencia el sentimiento de seguridad y autoestima. Por último, aporta un momento de diversión, comunicación y encuentro con otras embarazadas.

MUY RECOMENDABLE DURANTE EL PARTO Y LOS MESES DEL POSTPARTO

Así ayuda en la llegada del bebé
Durante la dilatación, los movimientos en forma de círculo o de ochos tumbados y los balanceos facilitan el descenso del bebé por el canal del parto, a la vez que ayudan a entrar en un estado de conciencia adecuado para mantener una atención hacia el interior. Es decir, te ayudan a concentrarte en ti y en tu hijo.

Y tras el nacimiento del pequeño...

  • Las sesiones de danza del vientre son adecuadas para que la mujer entre de nuevo en contacto con su cuerpo no-embarazado, ya que los ejercicios que se utilizan ayudan a recuperar el tono de la musculatura en general y contribuyen en especial a la recuperación del suelo pélvico”, indica Marisol Díez.
  • Asistir a una clase semanal reduce el riesgo de sufrir una depresión postparto, ya que favorece que la nueva madre se sienta de nuevo atractiva y deseable.
  • Estas sesiones favorecen el contacto con otras mujeres que se encuentran en la misma situación, lo que hace posible compartir dudas, temores y cansancios y permite normalizar circunstancias que, sobre todo en el caso de las madres primerizas, pueden llegar a resultar abrumadoras.

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